Si quieres iniciar a mejorar tu estado de salud, simplemente deja de suministrarle "basura" a tu cuerpo — dile adiós para siempre a la comida chatarra.
No más gaseosas, paquetes, fritos, dulces ni bebidas energizantes
Inicia el día con una limonada. Luego desayuna con un jugo, una fruta y pan integral (mejor que el pan tradicional acompañado de gaseosa).
A la hora del almuerzo, invierte el proceso habitual: pide más verdura en lugar de papas fritas, prefiere el jugo o la limonada a la gaseosa, y disfruta de un almuerzo que incluya verdura, ensalada, una porción de arroz, proteína y jugo o limonada.
Entre comidas, aliméntate lo más natural posible — reemplaza el paquete de frituras por una fruta. Una naranja, una manzana o una mandarina suelen ser más económicas que una gaseosa con frituras, además de mejores para la salud.
La última comida (cena) trata de distanciarla lo máximo posible de la hora de acostarte, y en lo posible que sea baja o nula en harinas.
Importante
- Con el ritmo actual de vida, la noche suele ser el único momento en que toda la familia se reúne — cena en familia, sin aparatos electrónicos encendidos, conversando sobre lo positivo del día.
- Mastica bien todos los alimentos. Come despacio.
Son reglas fáciles de seguir, y al hacerlo estás dando un primer paso firme hacia una mejor calidad de vida.