Es común que se le exija a los trabajadores largas jornadas laborales bajo la creencia de que más tiempo es igual a mayor productividad. Sin embargo, un estudio de la organización "Draugiem Group" encontró justamente lo contrario.
Es importante tener en cuenta que este estudio no descubrió la rueda — hace tiempo varias investigaciones psicológicas ya proponían las pausas laborales como método para aumentar la productividad.
Según el estudio, lo importante es el fraccionamiento organizado del tiempo bajo una correcta consecución de las metas planteadas. La investigación sugiere una fórmula: trabajar con dedicación 52 minutos y descansar los siguientes 17, repitiendo así durante la jornada laboral.
Si tu meta es mejorar la productividad, prueba la fórmula: toma una semana con tus hábitos actuales como línea base, y la siguiente semana aplica la fórmula 52/17 — luego compara los resultados.
El beneficio no es solo laboral: usar pausas en la jornada permite mejoras significativas en los dolores de espalda, la circulación sanguínea y los niveles de estrés.