Vivir un evento traumático —un accidente, una situación de violencia, un episodio límite— no siempre deja huella de la misma forma. En algunas personas, la reacción de alerta que en su momento fue necesaria para sobrevivir se queda activa mucho después de que el peligro terminó. Eso es, en esencia, el estrés postraumático.
Fuente: Organización Mundial de la Salud, ficha "Post-traumatic stress disorder" — datos verificados el 3 de septiembre de 2026.
Según la OMS, 7 de cada 10 personas en el mundo vivirán un evento potencialmente traumático a lo largo de su vida, pero solo una parte de ellas desarrolla el trastorno — la exposición al trauma no es lo mismo que desarrollar estrés postraumático.
Síntomas
Los síntomas más frecuentes del estrés postraumático incluyen:
- Recuerdos intrusivos o flashbacks del evento.
- Pesadillas o dificultad para dormir.
- Evitar lugares, personas o situaciones que lo recuerden.
- Sobresaltos frecuentes o estado de alerta constante.
- Cambios bruscos de humor o irritabilidad.
- Sensación de desconexión o embotamiento emocional.
Cómo lo trabajamos
El objetivo es resignificar el evento — cambiar la forma en que el cuerpo y la mente siguen reaccionando ante algo que ya pasó. Usamos hipnosis clínica, mindfulness, programación neurolingüística y neuropedagogía, sobre la base de la psicología clínica, en la combinación y el orden que cada caso necesite.
Atendemos de forma presencial en Bogotá y online por videollamada.